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2025 · Porto Petro
Esta puerta, cuando la veías de cerca antes de restaurarla, te lo decía todo. Abajo venía tocada por la humedad, y el hierro se había ido oscureciendo con los años. Y ahí no hay misterio: lo primero es parar y mirar bien.
Ver por dónde está sufriendo, qué partes aguantan todavía y cuáles ya no dan más. Una puerta así no se puede arreglar de forma fácil y rápida: hay que hacerla por partes, y hacerlo bien.
Lo que se hizo
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- I
Diagnóstico
Empecé por la parte de abajo, que era donde estaba el daño. Hay que abrir, limpiar y decidir con honestidad qué se puede salvar y qué hay que rehacer.
- II
Estructura
Rehice la base para que la puerta vuelva a tener apoyo y no siga sufriendo por el mismo sitio.
- III
Saneado
Fui limpiando y saneando el resto poco a poco, sin "pasarme" y sin borrar eso tan especial que la hace antigua.
- IV
Herrajes
Con los hierros hice lo de siempre: desmontar, limpiar, pulir, tratar y dejarlos con el punto justo, que se vean cuidados pero sigan siendo los suyos.
- V
Protección
Y al final, protección: porque el trabajo no es que hoy quede bonita, es que dentro de años siga igual de bien.
















































